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4.11.22

Judith Herzberg. Tenía ella tantas esperanzas

Tenía ella tantas esperanzas 
tantas esperanzas de que él 
en cuanto empezara el temido olvido 
se acercara le susurrara al oído
cómo cada cual se llamaba.


De "Todo lo que es pensable"
    

27.2.21

Judith Herzberg. Cómo

"Si yo fuera un hombre
sabría muy bien
cómo amarme.
   
Daría a mis repentinos
bajones un cauce,
me apartaría el pelo
mojado de la cara,
   
profesaría devoción por
mis listas de la compra y
trataría de desentrañarlas.
   
Llevaría mis botellas vacías 
al contenedor de vidrio 
y hablaría de "nuestras".
   
Me acariciaría y desearía 
poner mi oreja en mi vientre
para escuchar hasta dónde 
mi corazón late más fuerte.
   
Me compraría chocolate
sin comérmelo entero
sino guardando también
un trocito para mí. 
   
Preguntaría por mi pasado
y recordaría incluso el nombre
del perro de la segunda mujer
de mi primer marido.
   
Me soltaría enseguida
en cuanto yo lo pidiera
y confiaría en mí 
adonde quisiera que fuera.
   
Y si volviera iría a buscarme
y me alegraría.
   
Yo misma (si fuera ese hombre)
no me iría casi nunca, sino
que sería fiel hasta la muerte
(al cabo de cien años) y
   
todas mis paradas
me parecerían a cual más
atractiva y delicioso 
el olor que despido."


De "Todo lo que es pensable"
    

7.11.20

Judith Herzberg. Deja las palabras

Que las palabras no se desgasten
que queden inmunes
a la inmundicia
de los hechos inmundos.


De "Todo lo que es pensable"
    

18.1.20

Judith Herzberg. Sobre el abrazo después de la despedida

Siempre, o casi, en las despedidas,
esa requisa del resto de la semana, del día:
"Llámame cuando llegues. Dame un toque".
Adherencia, pegajosidad? Codicia?
Más bien un atraso
del abrazo respecto a la consciencia, el abrazo
continúa cuando arranca el motor,
continúa cuando el coche sale
de la calle, continúa 
en aquel que se queda mirando
-saludar con la mano es también un abrazo
de nada-, continúa 
pero se difumina. El com-
partir se ralentiza. La ventanilla
del saludador va quedando más
y más esmerilada, contra lo que
ese "dame un toque" era precaución.


De "Todo lo que es pensable"
   

30.3.06

Judith Herzberg

Judith Herzberg, cuyo nombre completo es Judith Frieda Lina Herzberg (Ámsterdam, Países Bajos, 4 de noviembre de 1934)  es una poeta y escritora holandesa.


Obras citadas en este blog: