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28.12.20

Louisa May Alcott. Mujercitas

   -Sin regalos, la Navidas no será lo mismo -refunfuñó Jo, tendida sobre la alfombra.
  -Ser pobre es horrible! -suspiró Meg, contemplando su viejo vestido.
   -No me parece justo que unas niñas tengan muchas cosas bonitas mientras que otras no tenemos nada -añadió la pequeña Amy con aire ofendido.
   -Tenemos a papá y a mamá, y además nos tenemos las unas a las otras -apuntó Beth tratando de animarlas desde su rincón.


Principio de "Mujercitas"
    

11.5.17

Louisa May Alcott. Un susurro en la oscuridad

Mientras la berlina rodaba a lo largo del camino, aproveché para observar furtivamente a mi compañero de viaje, y descubrí en él muchos aspectos de interés para una jovencita de diecisiete años. Mi tío era un hombre atractivo, con todo el refinamiento que da la vida en el extranjero fresco aún en él; y sin embargo, no fue ni su apostura ni su elegante serenidad lo que más me atrajo, pues incluso mi ojo inexperto vislumbró algo severo y sombrío tras de esos encantos, y mi largo escrutinio me mostró los ojos más agudos, la boca más dura y la sonrisa más sutil que haya visto: un rostro que en reposo mostraba la apariencia de quienes han llevado una vida disoluta, y comprendido el vacío de su existencia. Parecía absorbido por alguna reflexión que lo tiranizaba, y durante un tiempo ésta lo hizo olvidar mi presencia, permaneciendo inmóvil con los brazos cruzados, la mirada fija y los labios inquietos. Mientras lo estudiaba atentamente en mi mente bullían los pensamientos más profundos que jamás había tenido; pues en ese momento, rememoraba palabra por palabra un párrafo de aquella carta leída a medias


Principio de "Un susurro en la oscuridad"
    

23.1.12

Louisa May Alcott. Tendrá que perdonarme que me haya atrevido a seguirla...

- Lady Edith -dijo a su lado una voz profunda, y Edith se sobresaltó al ver a Lord Percy ante ella, con su secreto amor brillándole en los ojos, que la miraban anhelantes, llenos de ternura- Tendrá que perdonarme que me haya atrevido a seguirla, mas el corazón me ha ordenado venir, y aquí estoy para preguntarle si el amor que he atesorado en secreto desde hace largo tiempo podrá acaso ser correspondido. Había pensado no decirselo nunca, mas la aflicción que le ha causado mi partida ha despertado nuevas esperanzas en mi corazón y no podía seguir guardando silencio.


De "La herencia"
   

11.1.12

Louisa May Alcott. La herencia

   "La casa solariega de Lord Hamilton, mitad castillo y mitad palacete, se alzaba en un lozano parque, al abrigo de cuyo frondoso arbolado dormían manadas de ciervos de mirada vivaz y donde un lago de aguas cristalinas reflejaba como un espejo las flores que crecían en sus orillas."

De "La herencia"

19.12.11

Louisa May Alcott. Final

- ¿Acaso la última escena no es mejor que la primera?

Final de "Detrás de la máscara"
  
   

22.8.11

Louisa May Alcott. Algunas cosas

- Pienso que algunas cosas ocurren porque sí. Me pasa con frecuencia y, cuando llega el momento, no hago preguntas, me limito a dejarme llevar y siempre sale bien.

Fragmento de "Trabajo"
  

21.6.10

Louisa May Alcott. Nortes

     "Todos somos brújulas señalando el norte. A menudo recibimos una sacudida y nos cuesta mantener la aguja en su sitio, pero, en cuanto nos rehacemos, vuelve a señalar la dirección correcta, y lo único que tenemos que hacer es poner rumbo hacia ella."

Cita de "Trabajo, un relato de vivencias"

9.3.07

Louisa May Alcott

Louise May Alcott (n. Germantown, Pensilvania; 29 de noviembre de 1832 - f. Boston; 6 de marzo de 1888) fue una escritora estadounidense, reconocida por su famosa novela "Mujercitas".



Obras citadas en este blog: