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17.3.26

Margaret Atwood. Poemas últimos

Estos son los poemas últimos.
La mayoría de los poemas llegan tarde,
desde luego: demasiado tarde,
como la carta enviada por un marinero
que se recibe cuando ya se ha ahogado.
  
Demasiado tarde para ser útiles, esas cartas,
y los poemas últimos se parecen.
Llegan como por el agua.
  
De lo que tratasen ya ha pasado:
la batalla, el día soleado, lo iluminado por la luna
cayendo en la lujuria, el beso de despedida. El poema
lame la orilla como los restos de un naufragio.
   
O tarde, como tarde a la cena:
todas las palabras ya frías o comidas.
Truhán, en apuros, y vencido,
o demorarse, esperar, un rato,
abandonado, afligido, desconsolado.
Incluso el amor y la alegría: canciones ya roídas. 
Hechizos oxidados. Estribillos de espinas.
   
Es tarde, es muy tarde;
demasiado tarde para bailar.
Aun así, canta lo que puedas.
Enciende la luz: sigue cantando,
canta: Sigue.


De "Sinceramente"
    

14.11.25

Margaret Atwood. Libro de mis vidas. Como unas memorias

Eras una niña tan sensible!
MI MADRE
  
Pues ahora soy bastante dura.
YO
  
Sí que lo eres.
MI HIJA
   
Un día de éstos esa boquita tuya tan lista acabará metiéndote en un lío.
MI PADRE,
cuando yo era adolescente
  
Podría haber sido una victorianista de primera.
JERRY BUCKLEY,
mi director de tesis
  
Si no me hubiera conocido, tu madre habría sido una escritora de éxito de todas formas, pero no se lo habría pasado tan bien.
GRAEME GIBSON,
mi pareja, a nuestra hija
  
No la cabrees, o vivirás para siempre.
JULIAN PORTER,
mi amigo



Principio de "Libro de mis vidas. Como unas memorias"
     

11.11.24

Margaret Atwood. Viudas

Pero me he ido por las ramas. Me preguntabas en tu carta que cómo estaba: otra fórmula de cortesía más. Ésa es una pregunta a la que nadie desea que le respondan con sinceridad. 
Te refieres a cómo estoy sobrellevando la muerte de Tig, si me siento sola, si lo estoy pasando mal, si me parece que la casa está más vacía que nunca, si estoy cumpliendo con todas las fases del prescriptivo proceso de duelo. Si he entrado en el oscuro túnel de riguroso luto, guantes y velo incluidos, y salido por el otro lado ya feliz y contenta, vestida de alegres colores y lista para el ataque. 
Pues no, porque esto no es ningún túnel. No existe ningún otro lado. El tiempo ha dejado de ser lineal, con acontecimientos vitales y recuerdos dispuestos en orden cronológico cómo cuentas en un collar. No, porque esto es un sentimiento, o una experiencia, o una reordenación de lo más peculiar. No estoy segura de poder explicártelo. 
Además, si te dijera que «Tig no se ha ido del todo» te asustaría innecesariamente. Enseguida pensarías que veo fantasmas, que deliro o tengo demencia, pero no sé trata de nada de eso en mi caso. Algún día quizá comprenderás esta distorsión o este pliegue temporal. En alguno de esos pliegues, Tig sigue existiendo, tal como cuando estaba vivo. 


De "Viudas"
En "Perdidas en el bosque"
   

8.8.24

Margaret Atwood. Dearly*

Profundamente

Es una palabra antigua, que se está desvaneciendo.
Profundamente lo deseaba.
Profundamente me resigné.
Yo lo amaba profundamente.
   
Camino a lo largo de la acera
conscientemente, debido a mis rodillas destrozadas
lo que me importa menos que una mierda
lo que puedas imaginar
ya que hay otras cosas, más importantes
-
espera, ya verás-
llevando medio café
en un vaso de papel-
querido, me arrepiento de esto-
una tapa de plástico-
tratando de recordar lo que alguna vez significaron las palabras.
     
Profundamente.
Cómo solía usarse?
Profundamente amado.
Profundamente amado, estamos reunidos.
Profundamente amado, estamos reunidos aquí
en este olvidado álbum de fotos
que encontré recientemente.
   
Desvaneciéndose ahora,
los sepias, los blancos y negros, las impresiones en color,
todos mucho más jóvenes.
Las polaroids.
Qué es una polaroid? pregunta el recién nacido.
Recién nacido hace una década.
   
Cómo explicarlo?
Tú tomabas la foto y entonces salía por arriba.
Arriba de qué?
Es esa mirada desconcertada que veo demasiado.
Complicado de describir
los más pequeños detalles de cómo-
todos esos tan queridos reunidos juntos-
de cómo solíamos vivir.
Nosotros envolvíamos la basura
en un periódico atado con una cuerda.
Qué es un periódico?
Ves lo que quiero decir.
A pesar de todo, todavía tenemos cuerdas.
Eso que une las cosas.
Un collar de perlas.
Eso es lo que dirían.
Cómo realizar un seguimiento de los días?
Cada uno brillando, cada uno sólo,
cada uno que luego se fue.
He guardado algunos de ellos en un cajón sobre papel,
aquellos días, que desaparecen ahora.
Cuentas que se pueden utilizar para contar.
Como en los rosarios.
Pero no me gustan las piedras alrededor de mi cuello.
   
A lo largo de esta calle hay muchas flores,
desvaneciéndose ahora porque es agosto
y hay polvo, y se acerca el otoño.
Pronto florecerán los crisantemos,
las flores de los muertos, en Francia.
No creas que esto es morboso.
Es simplemente la realidad.
   
Es complicado describir los más pequeños detalles de las flores.
Esto es un estambre, nada que ver con los hombres.
Esto es un pistio, nada que ver con las armas.
Son los detalles más pequeños los que frustran a los traductores
y a mí también, cuando los intento describir.
Entiendes lo que quiero decir.
Tú puedes alejarte. Puedes perderte.
Las palabras pueden hacer eso.
   
Profundamente amado, reunidos aquí juntos
en este cajón cerrado,
desvaneciéndose ahora, te echo de menos.
Echo de menos a los ausentes, aquellos que se fueron antes.
Echo de menos incluso a los que todavía están aquí.
Os echo de menos a todos Profundamente.
Profundamente lo siento por ti.
   
Sentir: esa es otra palabra
que ya no se oye mucho.
Lo siento profundamente.  



Dearly
   
It's an old word, fading now.
Dearly did I wish.
Dearly did I log for.
I loved him dearly.
   
I make my way along the sidewalk
mindfully, because of my wrecked knees
about which I give less of a shit
than you may imagine
since there are other things, more important
-
wait for it, you'll see-
bearing half a coffee
in a paper cup with-
dearly do I regret it-
a plastic lid-
trying to remember what words once meant.
   
Dearly.
How was it used?
Dearly beloved.
Dearly beloved, we are gathered.
Dearly meloved, we are gathered here
in this forgotten photo album
I came across recently.
   
Fading now,
the sepias, the black and whites, the colour prints,
everyone so much younger.
The polaroids.
What is a Polaroid? asks the newborn.
Newborn a decade ago.
   
How to explain?
You took the picture and then it came out the top.
The top of what?
It's that baffled look I see a lot.
So hard to describe
the smallest details of how-
all these dearly gathered together-
of how we used to live.
We wrapped up garbage
in newspaper tied with string.
What is newspaper?
You see what I mean.
   
String though, we still have string.
It links things together.
A string of pearls.
That's what they would say.
How to keep track of the days?
Each one shining, each one alone,
each one then gone.
I've kept some of them in a drawer on paper,
those days, fading now.
Beads can be used for counting.
As in rosaries.
But I don't like stones around my neck.
   
Along this street there are many flowers,
fading now because it is August
and dusty, and heading into fall.
Soon the chrysantemums will bloom,
flowers of the dead, in France.
Don't think this is morbid.
It's just reality.
   
So hard to describe the smallest details of flowers.
This is a stamen, nothing to do with men.
This is a pistil, nothing to do with guns.
It's the smallest details that foil translators
and myself too, trying to describe.
See what I mean.
You can wander away. You can get lost.
Words can do that.
   
Dearly beloved, gathered here together
in this closed drawer,
fading now, I miss you.
I miss the missing, those who left earlier.
I miss even those who are still here.
I miss you all dearly.
Dearly do I sorrow for you.
   
Sorrow: that's another word
you don't hear much any more.
I sorrow dearly.



De "Dearly"
   

18.5.24

Margaret Atwood. Within*

Dentro

Desde fuera vemos un encogimiento,
pero desde dentro, como se siente
con el corazón y el aliento y el interior de la piel, cómo de diferente,
cómo de vasto cómo de tranquilo como parte de todo
como oscuridad estrellada. El último aliento. Divino
quizás. Quizás alivio. Los amantes atrapados
y sellados dentro de una caverna,
voces alzadas en un último revoloteo
a duo, hasta que la pequeña luz de la cerilla
se apaga. Bueno, de todos modos
yo tomé tu mano y quizás
tú sostuviste la mía
como la piedra o el universo cerrado
alrededor tuyo.
Aunque yo no. Yo todavía estoy afuera.




Within

Outside we see a shrivelling,
but from within, as felt
by heart and breath and inner skin, how different,
how vast how calm how part of everything
how starry dark. Last breathe. Divine
perhaps. Perhaps relief. The lovers caught
and sealed inside a cavern,
voices raised in one last hovering
duet, until the small wax light
goes out. Well anyway
I held your hand and maybe
you held mine
as the stone or universe closed in
around you.
Though not me. I'm still outside.


De "Dearly"

26.4.24

Margaret Atwood. Salt*

Sal

Estaban las cosas bien entonces?
Sí. Estaban bien.
Sabías que estaban bien?
En el momento? Tu momento?

No, porque estaba preocupada
o tal vez hambrienta
o dormida, un alto en aquellas horas.
De vez en cuando había una pera o una ciruela
o una taza con algo dentro,
o una cortina blanca, ondeando,
o bien una mano.
También la suave luz de una lámpara
en esa antigua tienda,
cayendo sobre la belleza, la plenitud,
los cuerpos entrelazados y acariciados,
y la conflagración, y la desaparición.
(y luego estalló y luego desapareció)

Espejismo, tú decides:
todo fue nunca.
Aunque ahí está tu hombro,
tu tiempo dispuesto como en un picnic
al sol, aún brillando,
aunque sea de noche.

No mires atrás, dicen:

Te convertirás en sal.
Por qué no? Por qué no mirar?
No está brillando?
No es precioso, ahí atrás?



Salt

Were things good then?
Yes. They were good.
Did you know they were good?
At the time? Your time?

No, because I was worrying
or maybe hungry
or asleep, halt of those hours.
Once in a while there was a pear or plum
or a cup with something i it,
or a white curtain,rippling,
or else a hand.
Also the mellow lamplight
in that antique tent,
falling on beauty, fullness,
bodies entwined and cherishing,
then flareup, and then gone.

Mirages, you decide:
everything was never.
Though over your shoulder there it is,
your time laid out like a picnic
in the sun, still glowing,
although it's night.

Don't look behind, they say:

You'll turn to salt.
Why not, though? Why not look?
Isn't it glittery?
Isn't it pretty, back there?



De "Dearly"

17.4.24

Margaret Atwood sobre Isak Dinesen

Aun así, cuánto placer debió de sentir mientras escribía y cuánto placer nos ha proporcionado, a lo largo del tiempo, a sus muchos lectores. Siete cuentos góticos es el primer acto de una notable carrera literaria que situó a Isak Dinesen en la lista de autores esenciales del siglo XX. Del mismo modo que James Joyce invoca a Dédalo, el constructor de laberintos, al final de Retrato del artista adolescente -"Viejo padre, viejo artífice"-, muchos lectores y escritores podrían invocar a Isak Dinesen: "Vieja madre, vieja cuentacuentos, ampárame ahora y siempre con tu ayuda".
Y desde las fotografías de la revista Life, su enigmática y esquelética figura cargada de abalorios nos devuelve galante la mirada con esos ojos vivos. 


De "Siete cuentos góticos: Introducción"
En "Cuestiones candentes"
    

30.3.23

Margaret Atwood. Cuestiones candentes

Cuestiones candentes es mi tercer libro de ensayos y piezas de ocasión. El primero fue Second Words [Mejor dicho], que arrancaba en el año 1960, cuando empecé a escribir reseñas de libros, y terminaba en 1982. El segundo fue Blancos móviles, que reunía escritos entre 1983 y mediados de 2004. Cuestiones candentes abarca desde mediados de 2004 hasta mediados de 2021. Es decir, unos veinte años por volumen, más o menos. 
Cada uno de estos períodos ha sido turbulento a su manera. Las piezas de ocasión se escriben en situaciones muy específicas, de modo que están estrechamente ligadas a su lugar y su momento... o por lo menos las mías lo están. También están vinculadas a la edad que tenía al escribirlas, así como a las circunstancias externas. (Tenía trabajo? Estaba estudiando? Necesitaba dinero? Era ya una escritora famosa que puede permitirse hablar de lo que le interesa? Se trataba de una colaboración desinteresada para ayudar a alguien?)
En 1960 tenía veinte años, estaba soltera, todavía no había publicado ningún libro y era una estudiante con un fondo de armario limitado. En 2021 tenía ochenta y un años, era una escritora bastante conocida, era abuela, viuda y seguía teniendo un fondo de armario limitado, pues a fuerza de experimentar y fracasar he llegado a la conclusión de que hay cosas que, francamente, mejor no ponerse. 
Como es natural, he cambiado -ahora tengo el pelo de otro color-, pero el mundo ha cambiado también. 


De la introducción al libro "Cuestiones candentes"
    

16.2.23

Margaret Atwood sobre Angela Carter

La escritora británica Angela Carter murió muy pronto, a la edad de cincuenta y tres años. Su carrera abarcó cuatro décadas y produjo varias novelas aclamadas y mucha crítica sagaz. Asimismo, produjo cuatro antologías de cuentos extravagantes, barrocos y que tienen los pies tan puestos en la tierra que es desconcertante, tales como The Company of Wolves, que se han vuelto una marca registrada; tanto así que las editoriales ahora están enviando solicitudes de narrativa fabulista "al estilo de Angela Carter". De manera irónica, se ha vuelto más apreciada desde que murió, mucho más de lo que lo había sido antes y es ahora la escritora más estudiada en las universidades británicas. Incluso se ha convertido en la más rara de las criaturas, una feminista descarada que los hombres aceptan sin problemas. Tal vez porque su feminismo no es de una clase muy puritana. Es más una muchacha escandalosa que una mojigata: puede decir tetas y culos como el mejor y lo hace con frecencia. Si fuera un personaje en una narración en el estilo de Angela Carter, estaría ahora, en forma de espíritu, lanzando carcajadas estridentes desde la chimenea. "Al estilo de", por supuesto! Quién se atrevería?


De "Un postre delicioso de una Carter picante. Quemar las naves: los cuentos completos de Angela Carter"
En el libro "Blancos móviles"
    

10.12.22

Margaret Atwood cita a Emily Dickinson

Sentí en mi mente una hendidura
como si el cerebro se me acabara de partir.
Traté de cerrarla costura a costura,
pero no lo pude conseguir.


Emily Dickinson,
h. 1860


En el libro "Alias Grace"
    

30.11.22

Margaret Atwood. Todas las narraciones comienzan con la pregunta Y si?

Todas las narraciones comienzan con la pregunta Y si? El y si varía de libro a libro ("Y si Juan ama a María", "y si Juan no ama a María", "y si a María se la come un enorme tiburón", "y si los marcianos nos invaden", "y si encuentras un mapa del tesoro", y así), pero siempre hay un y si, y la novela es la respuesta a esa pregunta. Y el y si de El cuento de la criada puede ser formulado así: y si esto pudiera ocurrir aquí? Qué tipo de esto podría ser? (Nunca he creído en las obras literarias sobre la invasión de los rusos. Si no pueden lograr que sus refrigeradores funcionen, francamente no tendrían mayor oportunidad. Así que, para mí, no es un esto verosímil.)
O, siendo la sed de poder lo que es, y si quisieras apoderarte de Estados Unidos y establecer un gobierno totalitario? Cómo lo llevarías a cabo? Cuáles condiciones te favorecerían y cuál lema propondrías, qué bandera ondearías, qué atraería al 20 por ciento de la población necesario para que un régimen totalitario se mantenga en el poder?


De "Escribiendo la utopía"
    

16.10.22

Margaret Atwood. Ojo de gato

El tiempo no es una línea, sino una dimensión, como las dimensiones del espacio. Si el espacio se puede curvar, también se puede curvar el tiempo, y si dispusiéramos de los conocimientos necesarios y pudiéramos desplazarnos a mayor velocidad que la luz, podríamos viajar hacia atrás en el tiempo y existir en dos lugares a la vez.


Principio de "Ojo de gato"
     

19.7.22

Margaret Atwood. Aún no reseño libros que no me gusten

Aún no reseño libros que no me gusten, aunque hacerlo sin duda le resultaría divertido a mi señora Hyde y entretenido a los lectores de talante más malicioso.Sin embargo, o el libro es realmente malo (en cuyo caso nadie debería reseñarlo) o es bueno, pero no es lo mío (en cuyo caso alguien más debería reseñarlo). 


 De la introducción al libro "Blancos móviles"
    

17.12.21

Margaret Atwood. Maddaddam

La historia del Huevo, de Oryx y Crake y de cómo crearon a las personas y los animales, del caos, de Jimmy de las Nieves, del hueso apestoso y de la aparición de los dos hombre malos


Al principio vivíais dentro de Huevo, fue donde Crake os creó. 
Sí, Crake es bueno, Crake es amable  Dejad de cantar, por favor, o no voy a poder seguir con esta historia.
El Huevo era grande, redondeado y blanco, como la mitad de una burbuja, y dentro había árboles con hojas, hierba y frutos silvestres. Todo lo que os gusta comer.
Sí, eso es, dentro del Huevo llovía.
No, no había truenos.
Porque Crake no quería truenos en el Huevo.
Y allí donde mirases, en derredor del Huevo imperaba el caos; había mucha, pero mucha gente que no era como vosotros.


Principio de "Maddaddam"
   

8.11.21

Margaret Atwood cita a Virginia Woolf

No había seguridades? No podían aprenderse de memoria las mañas del mundo? No había guía, ni refugio? Acaso todo era milagro, salto al vacío desde el pináculo de una torre?

Virginia Woolf, Al faro



Cita al principio de "Oryx y Crake"
    

21.10.21

Margaret Atwood. Citas al principio de "Los testamentos"

Se supone que toda mujer tiene los mismos motivos o,
 si no, es un monstruo.

GEORGE ELIOT, Daniel Deronda


Cuando nos miramos el uno al otro, no sólo vemos un rostro que odiamos, contemplamos un espejo. [...] Acaso no se reconocen a ustedes mismos, su voluntad, en nosotros?

Oficial del Sicherheitsdienst Liss al viejo
bolchevique Mostovskói,
VASILI GROSSMAN, Vida y destino


La libertad es una gran carga, un peso apabullante y extraño para el espíritu. [...] No es un don: hay que elegirla, y la elección puede ser difícil.

URSULA K. LE GUIN,
Las tumbas de Atuan


Citas al principio del libro "Los testamentos"
    

14.10.21

Margaret Atwood. Oryx y Crake

Hombre de las Nieves se despierta antes del amanecer y permanece tendido, inmóvil, mientras escucha cómo sube la marea, una ola tras otra pasando por encima de las diversas barricadas, chis chas, el ritmo del corazón. Cuánto le gustaría creer que todavía está dormido.


Principio de "Oryx y Crake"
    

19.12.20

Margaret Atwood. Desorden moral

Malas noticias

Llegó la mañana. Por el momento, ha pasado la noche. Es la hora de las malas noticias. Pienso en las malas noticias como en un pajarraco con alas de cuervo y la cara de mi maestra de cuarto curso, mono flojo, dientes amarillentos, ceño y labios apretados, que planea sobre el mundo al amparo de la oscuridad de la noche, contento de ser el mensajero de toda clase de malos augurios, portador de un cesto de huevos podridos y que sabe, a la salida del sol, dónde dejarlos caer exactamente. Encima de mí, por ejemplo.


Principio de "Desorden moral"
   

25.11.20

Margaret Atwood. Cada uno de estos actos...

Había lugares por los que no querías caminar, precauciones que tomabas y que guardaban relación con las cerraduras de ventanas y puertas, con el hecho de echar las cortinas y dejar las luces encendidas. Cada uno de estos actos era una especie de plegaria; esperabas que te salvara. Y en gran medida lo hacían. O si no eran ellos debía de ser otra cosa; podías asegurarlo por el hecho de que aún estabas viva.


De "El cuento de la criada"
     

18.11.20

Margaret Atwood. Y entonces todo se fue a tomar viento...

Y entonces todo se fue a tomar viento. Dio la sensación de que ocurría de la noche a la mañana. No sólo en su vida personal: todo el castillo de naipes, el sistema entero se hizo pedazos, miles de millones de dólares desaparecieron de los libros de contabilidad como el vaho de una ventana. Por la tele salieron una multitud de expertos de poca monta, intentado explicar cómo había ocurrido -demografía, pérdida de confianza, gigantescos sistemas de venta piramidal-, pero sólo eran un montón de conjeturas baratas. Alguien había mentido, alguien había engañado, alguien había especulado en bolsa con operaciones bajistas, alguien había inflado las divisas. Faltaba trabajo, sobraba gente. O al menos faltaba trabajo para medianías como Stan y Charmaine. 


De "Por último, el corazón"