Mostrando entradas con la etiqueta *Adios a Hollywood con un beso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Adios a Hollywood con un beso. Mostrar todas las entradas

26.4.15

Anita Loos. De vez en cuando...

Pero no tengo la menor intención de dar carácter dramático a lo que siento por Hollywood. En el pasado, lo mismo que ahora, era el lugar más propicio para el ejercicio del mal gusto, de la violencia y de la hipérbole, pero, de vez en cuando, daba un fruto que endulzaba la vida a lo largo y ancho del mundo.


De "Adiós a Hollywood con un beso"

21.2.14

Anita Loos. Sobre Jean Harlow

   Para llegar a estrella, es preciso tener sensibilidad. Jean [Harlow] me escribió una carta, poco después de la tragedia de Bern, que sólo pudo ser escrita por una mujer sensible y afectuosa:

    Querida Anita: Me gustaría que supieras cuán profunda es mi gratitud por tu maravillosa carta, con su testimonio de lealtad, amistad y comprensión. Sin amigos, me hubiera sido imposible seguir adelante. Quiero que sepas que siempre estaré orgullosa de tu maravillosa fe en mí y que nunca te defraudaré.
Con mi afecto y gratitud,
                             Jean
  
De "Adiós a Hollywood con un beso"

21.10.13

Anita Loos. Sobre Jean Harlow...

Bajo el rasgado sentido del humor de Jean [Harlow] había una resignación insólita en una muchacha tan joven. Nada podía sorprender a Jean. Sabía exactamente la manera en que la gente iba a reaccionar ante su persona: los hombres estúpidos se enamoraban de ella, los hombres inteligentes se reían de ella.
Ahora bien, hay cierta clase de muchachas sexy que no despiertan la inquina de las restantes mujeres. Constance Talmadge y Marilyn Monroe pertenecían a esta especie. Pero las mujeres reaccionaban invariablemente con odio hacia Jean. Y ésta, debido en gran parte al sentimiento de noblesse oblige, tenía la amabilidad de dar a las mujeres los motivos de escándalo que esperaban.
  
  
De "Adiós a Hollywood con un beso"
  

2.1.13

Anita Loos. Ahora...

   Ahora, que iba a escribir de nuevo, me di cuenta bruscamente de lo mucho que lo había echado de menos. Comprendí que, para mí, escribir era un juego absorbente, algo parecido a un rompecabezas. Me divertía reuniendo a un conjunto de personajes, basados en gentes a quienes yo conocía, y luego, enfrentarlos a todos entre sí, y allá penas. Cuánta satisfacción me daba este juego!
 
De "Adiós a Hollywood con un beso"
  

30.11.12

Anita Loos. Siete segundos...

   Y, si tenemos que decir adiós a Hollywood, quizá lo mejor sea hacerlo con uno de aquellos tiernos y anticuados besos de siete segundos, entre dos personas del sexo opuesto, totalmente vestidas.
  
Final de "Adiós a Hollywood con un beso"

27.11.12

Anita Loos. Adiós a Hollywood con un beso

   "En mi juventud no llevé diario íntimo por considerar que una chica que vendía lo que escribía no tenía por qué llevarlo. Pero a partir de 1927 guardé mis agendas de citas, de modo que, ahora, ocupan dos amplias estanterías.
   Hace poco las hojee y quedé sorprendida al ver que esas agendas son más veraces que cualquier diario íntimo, ya que, al paso del tiempo, anotaciones que en su momento parecían carecer de importancia han adquirido sorprendente significado. Por ejemplo, bajo las palabras "Hollywood, 2 de junio de 1932", consta simplemente "A las ocho y media, presentación de película". Pero aquella noche, Jean Harlow y Charles Boyer, actriz y actor absolutamente desconocidos hasta aquellos momentos, se transformaron en grandes estrellas del firmamento cinematográfico, y por otra parte, mi propia vida cambió de aspecto, como un flan al ser volcado del recipiente al plato."
  
Principio de "Adiós a Hollywood con un beso"