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9.9.22

Adelaida García Morales cita a Proust

Aún no se había puesto el sol tras el Tajo Gallego, hacía frío, pero ella seguía allí, con un libro entre sus manos, leyendo y releyendo un fragmento que, según me dijo, se le acababa de aparecer. Pues lo que más le había impresionado de aquel mensaje que le llegara desde las páginas de La fugitiva de M. Proust, fue precisamente su manera de encontrarlo. Si lo hubiera descubierto en el transcurso de una lectura normal, no le habría emocionado tanto. Pero el hallazgo lo tuvo de otro modo. Se había sentado en la terraza dispuesta de nuevo a esperar el correo del día. Mientras se servía té y leche en una taza, dejó el libro en su regazo. En un movimiento involuntario éste se abrió y, al acercar la taza a sus labios, su mirada se fijó distraídamente en unas líneas. Decían lo siguiente:
"Por lo demás, en la historia de un amor y de sus luchas contra el olvido no ocupa el sueño un lugar aún mayor que la vigilia, el sueño... que nos prepara, por la noche, un encuentro con aquella a la que acabaríamos por olvidar, más con la condición de no volver a verla? Pues, dígase lo que se quiera, podemos tener perfectamente en sueños la impresión de que lo que en ellos ocurre es real."


De "El silencio de las sirenas"
   
        

6.6.20

Adelaida García Morales. El silencio de las sirenas

Elsa se despidió de mí con una breve carta: "María, te dejo estos regalos, consérvalos si quieres. Volveremos a encontrarnos? Un beso." Y se olvidó de firmar.
Sobre una mesita de madera, cubierta con un paño de terciopelo ocre, había ordenado diferentes objetos: una postal que reproducía un cuadro de Paolo Ucello: san Jorge y el dragón; una flor seca y azul que, según decía, se llamaba "Love in a mist"; una vieja caja china conteniendo una fotografía suya y la copia de todas las cartas que había enviado a Agustín Valdés; una carta que había recibido de él, un retrato de Goethe contemplando la silueta recortada de un rostro de mujer; una sortija de platino con incrustaciones de diamantes; un libro: Las afinidades electivas; la reproducción de una litografía de Goya, en la que se ve a un hombre inclinándose sobre una mujer que oculta su rostro con un antifaz. Al pie hay unas palabras: "Nadie se conoce". También me dejó un cuaderno, el suyo, en el que había ido escribiendo su amor, dirigido a Agustín Valdés. Y, finalmente, había una carta para Agustín y que aún no había cerrado.


Principio de "El silencio de las sirenas"
    

2.1.06

Adelaida García Morales

Adelaida García Morales (Badajoz, España, 1945 - Dos Hermanas, Sevilla, 22 de septiembre de 2014) fue una escritora española.


Obras citadas en este blog: