Mostrando entradas con la etiqueta Sor María de San José.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sor María de San José.... Mostrar todas las entradas

9.10.23

Sor María de San José. Redondillas (Fragmento)

Exhortando a las carmelitas descalzas a conservar las constituciones de Santa Teresa.

Ay, ay, Carmelo dichoso,
guárdate, que anda la raposa
solícita y cuidadosa
por quitarte tu reposo!
Está con el ojo alerta,
puesto siempre en centinela, 
y llama para esta vela
a tu Teresa y Alberto.
No fíes en esperanzas 
ni promesas aparentes,
nota bien inconvenientes 
y previene las mudanzas.
No te engañen con decir
de otras nuevas perfecciones;
huye de las invenciones,
que te quieren destruir.
Bien vas, bien vas, no te mudes,
pues tiene larga experiencia;
resiste con vehemencia, 
de lo demás no te cures.
Ay, ay, otra vez te digo,
y mil decirlo querría, 
y aún de grado moriría 
y desde luego me obligo!
A trueque de servirte,
dulce monte y patria buena,
venga sobre mí la pena,
que no quiero más vivir.
(...)


En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVI"
    

7.11.21

Sor María de San José. Esto es ser carmelita reformada

Pobre el vestido, limpio sin cuidado,
un rostro afable, grave, alegre, honesto,
un trato honroso, sincero y modesto,
a la verdad el corazón ligado;
 
un valeroso pecho al bien atado,
sin que temor o amor le mude el puesto,
conforme a Dios, en todo al hombre opuesto,
por sí mismo temblando sosegado;
 
buscar a Dios, por solo ser Dios bueno,
abrazar con el alma la pobreza,
tener por libertad el ser mandada;
 
el corazón vacío, de Dios lleno,
conocer la soberbia en su bajeza:
esto es ser carmelita reformada.
 
 
En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"
    

25.11.05