El seco sonido de la máquina cesó. Se oyó música de baile. Siguiendo su compás, Isa tarareó: "Que deseo? Volando huir del día y de la noche, para salir a un lugar donde no haya adioses -y las miradas puedan coincidir- y...".
"Esta fue la carga", musitó, "depositada sobre mí en la cuna; murmurada por las olas; alentada por los inquietos olmos; canturreada por mujeres cantarinas; lo que debemos recordar; lo que no olvidaremos."
"Oh, si mi vida pudiera ahora llegar a su fin", murmuró Isa (teniendo buen cuidado de no mover los labios). Con presteza donaría Isa su voz con todos sus tesoros, si con ello pudiera dar fin a las lágrimas.
"Sonriente esperó. Entonces entró la anciana señora Swithin. También levantó la vista, pero no la dirigió a los adornos. A las golondrinas, sin duda.
- Vienen todos los años- dijo- son las mismas.
La señora Manresa sonrió con benevolencia, siguiéndole la corriente a aquella fantasiosa anciana. Era muy improbable, pensó, que fuesen las mismas".
"Bajaré por el sendero que conduce al nogal y al espino hasta llegar al pozo de los deseos, en el que el hijo pequeño de la lavandera- dejó caer dos terrones de azucar en el té- arrojó un alfiler. Consiguió el caballo según dicen. Pero qué deseo puedo yo arrojar al pozo? Miró alrededor. No veía al hombre vestido de gris, al caballero terrateniente; ni veía a conocido alguno. Que me cubran las aguas- añadió. Del pozo de los deseos.
Adeline Virginia Woolf (Stephen de soltera; Londres, 25 de enero de 1882 – Lewes , Sussex, 28 de marzo de 1941) fue una novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y escritora de cuentos británica, considerada como una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX.