Mostrando entradas con la etiqueta Siri Hustvedt.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Siri Hustvedt.... Mostrar todas las entradas

4.5.26

Siri Hustvedt. Historias de fantasmas

TIEMPO PERDIDO

Estoy viva. Mi marido Paul Auster, está muerto. Murió el 30 de abril de 2024, a las 18.58, en la casa de Brooklyn donde ahora escribo estas palabras. En enero de 2023 le diagnosticaron un cáncer de pulmón no microcítico de tipo escamoso. Pero antes de eso, a principios de noviembre de 2022, le hicieron un TAC en la sala de urgencias del Mount Sinai West. El radiólogo le detectó «una masa» en el pulmón derecho y dijo que podía ser cáncer. 


Principio de "Historias de fantasmas"
    

10.12.25

Siri Hustvedt. El hechizo de Lily Dahl

Llevaba tres semanas observándolo. Cada mañana desde principios de mayo se había apostado en su ventana para mirarlo. Siempre lo espiaba temprano, poco antes del amanecer, y no creía que él la hubiera visto nunca. La primera mañana, Lily había abierto los ojos y había divisado una luz procedente de una ventana del hotel Stuart, al otro lado de la calle; al acercarse más, lo había visto a él dentro del cuadrado resplandeciente: un hombre guapísimo, de pie frente a un lienzo de gran tamaño, sin más ropa que unos pantalones cortos fe tanto calor que hacía. 


Principio de "El hechizo de Lily Dahl"
   

5.5.25

Siri Hustvedt. El mundo deslumbrante

«Todas las creaciones intelectuales y artísticas, incluso las bromas, las ironías o las parodias, tienen mejor recepción en la mente de las masas cuando estas saben que en algún lugar detrás de una gran obra o de un gran engaño se encuentra una polla y un par de pelotas.» En el año 2003 me topé con esta frase provocativa leyendo una carta al director publicada en la revista The Open Eye, una publicación interdisciplinar que venía leyendo diligentemente desde hacía varios años. La frase no la había escrito quien firmaba la carta, Richard Brickman. Citaba a una artista cuyo nombre jamás había visto en letra impresa: Harriet Burden.


Principio de "El mundo deslumbrante"
    

31.5.24

Siri Hustvedt. Hay poemas de Dickinson...

Hay poemas de Dickinson que leo para inducirme cierto estado de ánimo, una claridad feroz, vivida y radical que no hallo en ningún otro lugar: "Te deja poco a poco sin sentido, / prepara tu frágil espíritu / para el golpe etéreo".

En "Madres, padres y demás"

19.2.23

Irene Vallejo cita a Siri Hustvedt

"Los signos inertes de
un alfabeto
se vuelven significados
llenos de vida en la
mente.
Leer y escribir alteran
nuestra organización
cerebral".
SIRI HUSTVEDT, Vivir, pensar, mirar


Una de las citas al principio de "El infinito en un junco"
    

15.1.22

Siri Hustvedt. Pero lo cierto es que el mundo ya no parecía el mundo

pero lo cierto es que el mundo ya no parecía ser el mundo, y siempre que recuerdo aquella semana, con el funeral, y el cementerio, y las personas que acudieron, todo se me aparece como impregnado de cierta superficialidad, como si mi perspectiva hubiera cambiado y todo cuanto entonces veía hubiese perdido la consistencia que antes poseyera.
Supongo que esa pérdida de relieve es producto de la incredulidad. No basta con saber la verdad. Todo mi ser rechazaba la muerte de Matt, y esperaba en todo momento verle entrar por la puerta.


De "Todo cuanto amé"
    

19.2.20

Siri Hustvedt. 5.

Enredada y replegada,
Una de dos en el sortilegio de gemelas
Divididas por el deletreo de nimiedades.
Las caras fotografiadas tras el crital azul
Se multiplicaban, de modo que las hermanas eran espejos
De acoplamiento genético
(Grabado en la simetría de las cuatro estrellas de Caelum).
Descubiertas las dos en un abrazo sin aliento,
Un par de pequeños brazos
Duplicado en el otro.


De "Leer para ti"
    

22.12.19

Siri Hustvedt. Cuando Emily Dickinson leyó en el periódico que George Eliot había muerto...

Cuando Emily Dickinson leyó en el periódico que George Eliot había muerto, escribió en una carta a sus primos: "Jamás olvidaré el aspecto de las palabras allí impresas. Su rostro en el ataúd tampoco habría podido transmitirme la eternidad. Ahora mi George Eliot". En 1985 la poeta estadounidense Susan Howe público Mi Emily Dickinson, un libro de notable erudición, discernimiento e ingenio cuyo título remitía al homenaje personal que le hizo Dickinson a Eliot. Continúo esta tradición utilizando el pronombre posesivo en primera persona para reivindicar como mía a otra gran artista, Louise Bourgeois. Ella también es, naturalmente, de ustedes. Pero ahora es adonde voy: mi Louise Bourgeois y la suya quizá estén emparentadas, pero dudo mucho que sean gemelas.


De "Mi Louise Bourgeois"
en el libro "La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres"
    

30.11.19

Siri Hustvedt. Para qué sirve la ficción?...

Para qué sirve la ficción? Es desfasado hoy día sostener con Sontag que la literatura tiene el poder de cambiar a una persona para siempre, de provocar en ella otro modo de pensar? Por qué algunos libros continúan siendo interesantes después de cientos de años y otros desaparecen en menos de una década o una temporada? (...)
Comparto la opinión de Sontag de que las grandes obras literarias llevan dentro algo sorprendente, si no impactante, dan pie a una forma de reconocimiento que nunca se habría producido si no hubiéramos leído ese libro en particular. Son transformadoras. Nos elevan por encima de las expectativas que guían nuestra percepción de las cosas y dejan una huella, a veces una herida que nunca nos abandona. Estas huellas no las dejan los lugares comunes. Para qué sirve la ficción? En el mejor de los casos, es una oportunidad para salir del Yo y hacer una incursión en el otro, una forma de viajar tan "real" y tan revolucionaria en potencia como cualquier otra. Y, como en el sexo, este movimiento hacia la alteridad requiere abrirse a ese otro y asumir cierto grado de riesgo emocional.


De "Sontag sobre el porno. Cincuenta años después"
en el libro "La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres"
    

29.5.19

Siri Hustvedt. Recuerdos del futuro

Hace años dejé las extensas llanuras de la Minnesota rural para dirigirme a la isla de Manhattan en busca del héroe de mi primera novela. Cuando llegué allí en agosto de 1978, más que un personaje era una posibilidad rítmica, una criatura embrionaria de mi imaginación percibida como una serie de compases métricos que se aceleraban o ralentizaban con mis pasos al recorrer las calles de la ciudad. Creo que esperaba descubrirme a mí misma en él, demostrar que ambos éramos dignos de cualquier historia que pudiera salirnos al encuentro. En Nueva York no buscaba felicidad ni comodidades sino aventuras, y sabía que la persona aventurera debe someterse a un sinfín de pruebas por tierra y por mar antes de regresar a casa, o acaba sucumbiendo a manos de los dioses. Entonces no sabía lo que ahora sé: que al escribir también me escribía.


Principio de "Recuerdos del futuro"
    

15.10.18

Siri Hustvedt. Los ojos vendados

Aún hoy a veces creo verlo en la calle, de pie junto a una ventana o inclinado sobre un libro en una cafetería.  Y en ese instante, antes de caer en la cuenta de que se trata de otra persona, se me encoge el estómago y me quedo sin respiración. 


Principio de "Los ojos vendados"
      

18.7.18

Siri Hustvedt. Fue el título lo que me hizo pensar. Persuasión

Fue el título lo que me hizo pensar. Persuasión. Mi madre lo estaba leyendo para la próxima reunión del club de lectura con los otros Cisnes y me habían invitado a mí, Mia, a la señorita licenciada, para que dijese unas palabras de introducción. Una historia de amor pospuesto, de amor encontrado, perdido y reencontrado. La protagonista de la novela de Jane Austen se deja persuadir de que debe abandonar A SU AMADO. Persuación: influir, inclinar, mover, inducir, minimizar, provocar, engatusar, convencer, las palabras afectan, sobre un punto débil. Los hombres destilan palabras melosas mientras seducen a las mujeres para que abran las piernas, el dulce parloteo que vence la resistencia femenina. Las mujeres arteras empujan  a los hombres a cometer tal o cual crimen; la fría y seductora del cine que esconde en el bolso un pequeño revólver de culata nacarada. La Rosalind Russell que hablaba a toda prisa y que espeta un río de palabras a Cary Grant en Luna nueva. El amor es un combate verbal. Sheherezade no deja de hablar para seguir viva una noche más. Los trovadores vagan y cantan para obtener los favores de una dama. La conseguiré con palabras y música. Tornaré la anatomía humana en rosas, estrellas y mares. Diseccionaré el cuerpo de mi Amada en metáforas. La alabaré. La atraeré con mi ingenio.


De "El verano sin hombres"
    

16.12.17

Siri Hustvedt cita a Jane Austen

-... No recuerdo haber abierto un libro en mi vida que no tuviera algo que decir sobre la inconstancia femenina. Las canciones y los proverbios hablan todos de la volubilidad de la mujer. Pero quizá usted dirá que todos ellos están escritos por hombres.
-Puede que sí lo diga. Sí, claro que sí, y por favor no haga usted más referencia a los ejemplos de los libros. Los hombres tienen todas las ventajas a la hora de contarnos su propia historia. Han recibido la más esmerada educación a la que se pueda acceder; la pluma siempre ha estado en sus manos. No admitiré que los libros sean prueba de nada.


De "Persuasión" de Jane Austen
citado por Siri Hustvedt en "El verano sin hombres"
 

10.12.17

Siri Hustvedt cita un poema de Emily Dickinson

   
     Olvidaré la gota de Angustia
     que ahora me abrasa, que ahora me abrasa!

El poema 193 de Emily Dickinson acudió en mi ayuda. Dirección: Amherst.


De "El verano sin hombres"
    

23.10.17

Siri Hustvedt. Elegía para un americano

Mi hermana decía que fue "la época de los secretos", pero con el tiempo he llegado a la conclusión de que lo importante de aquellos años no era lo que había sino lo que faltaba. En una ocasión una de mis pacientes dijo: "Tengo fantasmas que deambulan dentro de mí, pero no siempre hablan. A veces no tienen nada que decir." Sarah solía entrecerrar los ojos o mantenerlos casi siempre cerrados porque temía que la luz la cegara. Creo que todos llevamos fantasmas dentro y que es preferible que hablen a que no lo hagan. Una vez muerto mi padre, ya no pude volver a conversar con él en persona, pero continué haciéndolo en mi mente. No dejaba de verlo en sueños ni de oír sus palabras. Sin embargo, lo que habría de mantenerme ocupado durante un largo periodo de mi vida fue lo que nunca nos dijo, lo que nunca nos contó. Al final resultó que él no era la única persona que guardaba secretos. Fue el seis de enero, cuatro días después de su entierro, cuando Inga y yo encontramos la carta en su estudio.


Principio de "Elegía para un americano"
    

18.7.17

Siri Hustvedt. El verano sin hombres

Poco tiempo después de que él dijera la palabra pausa me volví loca y tuvieron que ingresarme. No dijo no quiero volver a verte más ni se acabó, pero después de treinta años de matrimonio sólo me bastó escuchar pausa para convertirme en una lunática cuyos pensamientos explotaban, rebotaban y chocaban entre sí como palomitas de maíz saltando dentro de su bolsa en el microondas. Hice esta penosa reflexión mientras yacía en mi cama del Pabellón Sur del hospital, tan saturada de Haldol que era incapaz de moverme. Las odiosas y monótonas voces que escuchaba se habían atenuado, pero no habían desaparecido del todo, y cuando cerraba los ojos veía personajes de dibujos animados corriendo por colinas rosadas para luego desaparecer entre bosques azules. Al final, el doctor P. me diagnosticó un Trastorno Psicótico Transitorio, conocido también como Psicosis Reactiva Transitoria, lo que viene a significar que realmente estás loca aunque no por mucho tiempo. Si el trastorno dura más de un mes es necesario buscarle otra etiqueta.


Principio de "El verano sin hombres"
    

22.6.17

Siri Hustvedt. 4.

La muñeca está en un bosque
Con un traje
Color manchas de té
Y rojo en los cachetes, y pestañas
De ojos que no cierran-
Salpicadas de blanco
Dentro de una tormenta de nieve esmaltada que no le mueve el pelo
Pues sucede bajo cubierta, en nuestros cuentos
Posados en la mesilla de noche debajo de una pantalla con volantes fruncidos
En un lugar sin viento.


De "Leer para ti"