Mostrando entradas con la etiqueta Blanca Varela.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blanca Varela.... Mostrar todas las entradas

14.7.26

Blanca Varela. Es fría la luz

Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia
  
tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre el papel
endurecido por el tiempo
  
así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto
  
crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve a escribir
hasta el último aliento
  
solo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en la entraña
del animal
que apenas estuvo


De "El falso teclado"
En "Poesía completa"
   

27.3.26

Blanca Varela. Del abismo que arroja al aire...

del abismo que arroja al aire
esta última flor
trepo como la araña que soy
frágil y reconrosa 
deseando tocar alguna luz
que endurezca mi corazón 


De "Concierto animal"
En "Poesía completa"
     

11.11.25

Blanca Varela. El lugar bajo el árbol...

El lugar bajo el árbol, huyendo del sol.    Mirando a los dioses borrarse en el muro y a los hombres sangrar en el libro de barro.    Sal en los labios y en los ojos la memoria desollada aproximándose a la ausencia ejemplar.
  
Entresueño bajo el árbol, en el paraíso desierto del vientre lastrado de visiones.
  
Miembros en flor.    Pies de cinco manos, estrellas crucificadas y la testa que cruza la red como un astro instantáneo en el juego del ocaso.
  
Camino a las islas los pájaros no cantan.    La historia de la historia es el mar.    Ola sobre ola, plegándose.


De "El libro de barro"
En "Poesía completa"

9.7.25

Blanca Varela. III

hoy me despierta
con su delgado resplandor abstracto la esperanza
la oscuridad del naufragio
se escapa como un gato por la ventana
y alguien vuelve
alguien vuelve desvelado y sin prisa
con un pequeño rectángulo de eternidad entre las manos


De "Ejercicios materiales"
En "Poesía completa"
    

15.4.25

Blanca Varela. Luz corriente

la mañana es distinta
cada mañana
a veces son pájaros
demasiado ruidosos
          apurados
   
otras veces es agua
delgada o gruesa
   ilegible
   
otras
   como pisadas
demasiado ligeras
          egoístas


De "Canto villano"
En "poesía completa" 

12.12.24

Blanca Varela. VIII

(pobres matemáticas)

cuando nada quede de ti ni de mí 
habrá agua y sol
y un día que abra las puertas más secretas
más oscuras más tristes
y ventanas vivas como grandes ojos
despiertos sobre la dicha
y no habrá sido en vano que tú y yo
solo hayamos pensado lo que otros hacen
porque alguien tiene que pensar la vida


De "Valses y otras falsas confesiones"
En "Poesía completa"
    

19.9.24

Blanca Varela. Epitafio

Esto es hoy,
algo perdido.
   
Brilla el césped.
Cae una hoja
y es como la señal esperada
para que vuelvas de la muerte
y cruces con resplandor 
y silencio de estrella
mi memoria.


De "Luz de día"
En "Poesía completa"
    

5.8.24

Blanca Varela. La ciudad

La ciudad oprimida por los pájaros,
por su corazón de campana ardiente, 
por su corazón agitado como peces sobre espejos de oro,
respira como un árbol frente a la tempestad,
como un niño que arroja piedras para detener al viento,
con su boca de isla abandonada,
con su boca de doncella enardecida por el sol.
   
La ciudad enorme se agita como un bosque incendiado,
inclinada donde el día se desvanece,
donde el rayo penetra tiernamente en las flores 
y consagra sus manos sonoras al amor;
fluye como el cielo en las ramas huecas
y tiembla en los ojos que recogen la pura bebida del otoño.


De "Ese puerto existe"
De "Poesía completa"
    

14.6.24

Blanca Varela. IV

Deseos, piedras, cielo a jirones,
ni un ave.
Estoy huyendo.
Una nueva montaña,
un río joven, sin ira.
   
Este es el mundo que amo.
Quiero un cielo veloz,
la mañana distinta, sin colores,
para poner mis ángeles,
mis calles donde siempre hay humo y sorpresa.


De "Ese puerto existe"
De "Poesía completa"
    

10.8.22

Blanca Varela. Esta mañana soy otra...

Esta mañana soy otra
toda la noche
el viento me dio alas
para caer
   
la sin sombra
la muerte
como una mala madre
me tocó bajo los ojos
   
entonces dividida
dando tumbos
de lo oscuro a los oscuro
giré recién llegada
a la luz de esta línea
   
en pleno abismo
abriéndose 
y cerrándose 
la línea
sin música
pero llamando
   
sin voz
pero llamando
sin palabras
llamando


En "Y todo debe ser mentira"
    

12.3.21

Blanca Varela. Dama de blanco

el poema es mi cuerpo
esto la poesía
la carne fatigada el sueño
el sol atravesando desiertos
   
los extremos del alma se tocan
y te recuerdo dickinson
precioso suave fantasma
errando tiempo y distancia
   
en la boca del otro habitas
caes al aire
eres el aire que golpea
con invisible sal mi frente
   
los extremos del alma se tocan
se cierran
se oye girar la tierra
ese ruido sin luz
arena ciega
golpeándonos
   
así será
ojos que fueron     boca que decía
manos que se abren y se cierran 
vacías
   
distante en tu ventana
ves al viento pasar
te ves pasar     el rostro en llamas
póstuma estrella de verano
y caes hecha pájaro     hecha nieve
en la fuente      en la tierra
en el olvido
   
y vuelves 
con falso nombre de mujer
con tu ropa de invierno
con tu blanca ropa de invierno
enlutado 


En "Y todo debe ser mentira"
   

16.11.20

Blanca Varela. Destiempo

IX

El amor es como la música,
me devuelve con la manos vacías,
con el tiempo que se enciende de golpe
fuera del paraíso.
Conozco una isla,
mis recuerdos,
y una música futura,
la promesa.
   
Y voy hacia la muerte que no existe,
que se llama horizonte en mi pecho.
Siempre la eternidad a destiempo.


En "Y todo debe ser mentira"
    

6.8.20

Blanca Varela. Poderes mágicos

No importa la hora ni el día
se cierran los ojos
se dan tres golpes con el
pie en el suelo,
se abren los ojos
y todo sigue exactamente igual


En "Y todo debe ser mentira"
    

11.4.20

Blanca Varela. La lección

Como una moneda te apretaré entre mis manos
y todas las puertas cederán
y lo veré todo
y la sorpresa no quemará mi lengua
y comprenderé entonces el crecimiento de las plantas
y el cambio de pelaje en las pequeñas crías.
   
Hallaré la señal
y la caída de los astros
me probará la existencia de otros caminos
y que cada movimiento engendra dos criaturas,
una batida y otra triunfante,
y en cada mirada morirá la apariencia
y desnudo y bello
te arrojará la fábrica entre nosotros.


(De Ese puerto existe, 1959)


En la antología "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"
   

18.5.15

Blanca Varela. Currículum vitae

Digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora




En la antología "... Y vamos haciendo camino"