A Erica Jong
con el título de su libro.
Esta cama me sabe a naftalina,
a pan atrasado y a perfume
sin tapa.
Es la misma minuta reservada
del mismo arco-iris gris de cada noche.
Y las alas se duermen
mirando las cortinas.
Y los días escalan un camino
incoloro de brisas y de pájaros.
Los cristales cerrados
me tientan a la vez y me protegen
de la danza cromada
en total inmersión de los que viven.
Me circunda una cárcel sin fronteras
mientras suena la música del águila.
De "Cóncava mujer"
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