Es difícil. Cuando anochece, dondequiera que estemos, el recuerdo avanza tímidamente, listo para recular si alguna imagen cobra demasiada nitidez. Sin embargo, se diría que solo queremos una cosa: que las imágenes sean lo más nítidas posible, que la forma nos haga sentir que estamos ahí, que la carne se reproduzca a la perfección, quisiéramos que el peso, el aliento y el alma otra vez tomaran cuerpo, vuelve, vuelve.
De "En busca del cielo"