28.4.26

Sholeh Wolpé. Cuenta I

Sentada en la mesa de esta cocina de Los Ángeles 
hago balance: la casa de mi infancia 
que se hace humo, los amigos, esparcidos como 
semillas de dientes de león en la tormenta,
la lengua materna arrancada de mi garganta
amoratada. 
  
Veo al hombre al que solía llamar marido
hundiéndose en los pulmones de una bestia 
helada, un amor asesinado por sus propias
manos pálidas; veo sombras venosas de amores
que vienen y van, mi comunidad encarcelada,
el marido de mi prima a la fuga, encanecido, 
el director de mi colegio y su mujer colgando 
de cuerdas de color añil. 
  
   Elijamos el color
   de nuestra pérdida, una faja
   azulada sobre el negro
   de las plañideras. Que
   las miradas se alcen ciegas
   hacia la luna de cobalto
   dejándonos abatidos,
   desviados hacia el barro
   de nuestras tumbas.


De "Ábaco de la pérdida. Memorias en verso"
   

27.4.26

Pauline de Pange. Así viví 1900

Nací en febrero de 1888, mientras se excavaban en el Champ-de-Mars los cimientos de un edificio que, aun siendo poco estético, era el símbolo de los nuevos tiempos. Tengo la misma edad que la Torre Eiffel, una edad moderna donde las haya y, sin embargo, nada era menos «moderno» que el entorno en el que viviría. Pertenecía a un mundo que, por principio, iba por detrás de su siglo, y mi familia, debido a un exceso de tradición, estaba a su vez a la zaga de las costumbres de su casta. En muchos aspectos, en casa seguíamos viviendo como en el siglo XVIII. 


Principio de "Así viví 1900"
    

26.4.26

Jana Orlová. Bordo la luna...

Bordo la luna
y trago árboles verdes
La estufa no arde
la lluvia se profundiza
   
Me retiro el cabello
y contemplo el camino
cómo discurre hacia un campo oscurecido
  
Enseguida me encontraré unas cornejas 
y se llevarán algo de mí 
  
Qué hacer
Me vuelvo hacia la estufa
con una cerilla húmeda
y planto de nuevo
árboles enanos


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"
    

25.4.26

Dolores Gil. Parte de la felicidad

Un domingo de septiembre de 1992, el día antes de la primavera, la enredadera que cubría gran parte del jardín de la casa de Cucha Cucha se prendió fuego mientras mi padre hacía un asado. Yo tenía once años y no sabía nada sobre el dolor. Esa única chispa desencadenó un torbellino trágico, un abismo por donde se escurrió la vida tan como la conocía hasta el momento.


Principio de "Parte de la felicidad"
   

24.4.26

Alejandra Pizarnik. En el amanecer venido de mis ojos...

en el amanecer venido de mis ojos
pájaros parados en el aire son a mis ojos
lo que flores en la mano de un muerto
voz dorada en el aire
caída de un árbol abierto
y no es verdad que pediré socorro


De "Poemas no recogidos en libros"
En "Poesía completa"
   

23.4.26

Annie Ernaux. El lugar

Hice los exámenes prácticos de aptitud pedagógica en un instituto de Lyon, por la zona de la Croix-Rousse. Un instituto nuevo, con plantas en la parte reservada a la administración y al cuerpo docente, y una biblioteca con el suelo enmoquetado de color arena. Allí esperé a que vinieran a buscarme para dar mi clase, objeto del examen, ante el inspector y dos asesores, profesores de letras muy reputados. Una mujer corregía exámenes resueltamente, sin dudar. Me bastaba con salir airosa la siguiente hora para poder hacer lo mismo que ella durante toda mi vida. Ante una clase de bachillerato de ciencias expliqué veinticinco líneas -había que numerarlas- de Papá Goriot, de Balzac.


Principio de "El lugar"
    

22.4.26

Marina Tsvietáieva. Tu nombre, un pájaro en mano...

Tu nombre, un pájaro en mano.
Tu nombre, un témpano en la lengua,
un movimiento de los labios.
Tu nombre son cinco letras,
una palabra atrapada al vuelo,
un sonajero de plata en la boca.
  
Una piedra arrojada a un plácido estanque
que solloza al llamarte.
En el leve golpeteo de los cascos
resuena tu rumoroso nombre.
Y nos lo nombra en la sien
el sonoro chasquido del gatillo.
  
Tu nombre, ah, es innombrable!
Tu nombre, un beso en los ojos,
en la ternura helada de inmóviles párpados.
Tu nombre, un beso en la nieve,
un sorbo de agua pura, helada y azul.
Con tu nombre el sueño es profundo.


15 de abril de 1916


De "Versos a Blok"
   

21.4.26

Rivka Galchen. Pequeñas labores

Libros para niños

En los libros para niños rara vez aparecen niños. Aparecen animales, o monstruos o, de cuando en cuando, niños que se comportan como animales o monstruos. En los libros para adultos aparecen, casi invariablemente, adultos. 


Principio de "Pequeñas labores"
    

20.4.26

Andrea Aranda. Ojos de metal

La infinita circunferencia metálica
encierra la finitud; al igual que los ojos
de quienes amamos,
un día dejarán de marcar la hora.
  
Honra ese preciso instante,
en que tu tiempo y el suyo
se sincronizan,
pues, aunque parece algo común,
es, en verdad, un acto divino.


De "Mi alma y tú, Minotauro"
    

19.4.26

Janele z Liků. Oración en decaimiento

Cuerpo sostenido por la fuerza de la voluntad
por la fuerza de la enfermedad
encontraron mi cabeza
todavía respiraba
Dios me salve, desabrida!
infiel en tu ayuda
Llena eres de gracia
metida en las faldas
mi calavera caída
detrás en la Plaza del Mercado
a lo sumo flor decaída


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"