Fui yo quien lo dejó entrar.
El intruso, lo llamaría más tarde, pero no entró por la fuerza. Tocó el timbre, como haría cualquiera, y yo abrí la puerta. Aún me inquieta cuando lo pienso. En realidad, quizá sea lo que más me molesta. Tocó al timbre y yo abrí.
Tan cotidiano.
Principio de "Días en la historia del silencio"
No hay comentarios:
Publicar un comentario