De pie, volando, a rastras, reptando, de día cual
canto de pájaro, de noche boca abajo de un
árbol colgando, desplegando las alas, subiendo
montañas, a cuatro patas, sobre tu hombro o
cargada a tu espalda; dejándome caer para
beber, para cazarte en tu mar de miel.
Ser tu alondra, tu perra, tu koala, tu gaviota, un
canguro bajo tu ombligo, tu cisne, tu cobra
envolvente,
cualquier tipi de reptil desde tus pies;
deslizándome por el cráter de tu nariz como
una raya de cocaína merodeando tu mente,
como heroína en vena paseando
por tu frente;
como un lince ibérico; como presa devorada,
candente, urgente...
Quiero ser tu gata bajo tus alas cuando hay
tormenta, tu hembra siempre en celo, tu abrigo,
tu consuelo.
Quiero ser todo lo nuevo, la membrana de tus
dedos, romper la bolsa amniótica para nacer de
ti
y ser tú lo primero que vean mis ojos y lo
último
antes de morir.
De "Instintos"
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