11.10.16

Willa Cather. La casa del profesor

Por fin se había acabado la mudanza. El profesor St. Peter se hallaba solo en casa ahora vacía donde había vivido desde que se casó, donde había labrado su carrera profesional y criado a sus dos hijas. Era todo lo fea que una casa pueda ser: cuadrada, de tres plantas, pintada de color ceniciento..., el porche principal demasiado estrecho para resultar cómodo, el suelo desnivelado y los escalones combados.


Principio de "La casa del profesor"
   

1 comentario:

RECOMENZAR dijo...

me gusta tu blog Es original abrazo