1.11.26

Claribel Alegría. Elegía

A mi hermano Daniel

El dolor
entró en mí 
como un pájaro extraño
venido de lejos.
Cierro los ojos
y sollozo
sollozo
y no comprendo 
pregunto
y no comprendo
no te quiero pensar
sólo sentirte
con mis cinco sentidos
caminar tus recuerdos
con mis cinco sentidos.
Quiero quedarme así 
con los ojos cerrados
y tus manos
tus lágrimas esquivas
que mojaron mi rostro
tu voz entrecortada.
Quiero quedarme así 
sin preguntas banales
que no tienen respuesta.


De "Voces"
    

31.10.26

Eileen Myles. Anne

Todo es posible
en mi mundo,
lo digo en serio.
   
Tía Anne se puso la ropa
de su madre para Halloween,
la peluca de su madre
y las gafas de su madre
muerta.
   
Nunca se pareció 
a aquella mujer
pero se convirtió en
ella. Es una
faceta de mi tía 
que aterroriza 
a mi madre,
pero que yo 
encuentro 
poderosa y
extrañamente 
hermosa
   
como mirar
a la muerte
a la cara
y decirle:
vale,
vámonos. 


De "Yo soy tu presidenta"
    

30.10.26

Sor Ana de Jesús. El Rey de reyes

Mirad al Rey de los reyes
que por hacernos señores
se sujeta a nuestras leyes
y se carga de dolores.
  
Quién habrá que viendo esto
en su Dios y criador,
no se deshaga a sí mismo
y tome por ocasión
negar todos sus quereres 
y dar gusto a este Señor, 
que, siendo Rey de los reyes,
le sujetó nuestro amor?
  
Sujetóse de manera 
en su nacer y morir
y en el modo de vivir, 
que no se puede imitar;
sino solo procurar
cumplir con amor sus leyes,
confesando que sin fin
es él el Rey de los reyes.


En "Las primeras poetisas en lengua castellana"
   

29.10.26

Mary Beckett. La excursión

En toda la tarde, Eleanor no pudo pensar en otra cosa que no fuera la excursión. Las mujeres habían estado comentando el asunto en la tienda ese día. El día Club de Jóvenes Granjeros organizaba una escapada a Dublín en la que participaría la mayoría de las mujeres, pero hasta la mañana siguiente no se le ocurrió que ella también podría ir. Y la excursión era mañana. No disponía de mucho tiempo. Si no quería perdérsela, no le quedaría otra opción que preguntarle a James a la hora de la cena. 


Principio de "La excursión"
uno de los relatos de "Una mujer de Belfast"
  

28.10.26

Lola Sánchez Fernández. 2.

Silencio, silencio, silencio!
Necesito escucharme,
saber por donde me nuevo, 
qué hay aquí que antes no estaba (toca su cuerpo)
y qué fue lo que se fue mientras me hablaban. 
   
SILENCIO!
(Ella toma notas, escribe, se observa, 
ahí está con un lápiz en la mano y con su cuerpo, 
que ahora es lo más importante).
   
SILENCIO!
El ruido es para otro momento, 
para cuando esté afuera, 
para cuando deserte, 
para cuando me involucre, 
para cuando os abrace, 
ahora solo quiero silencio. 


De "Poesías en el túnel"
   

27.10.26

Annie Ernaux. La vergüenza

Mi padre intentó matar a mi madre un domingo de junio. Fue a primera hora de la tarde. 


Principio de "La vergüenza"
   

26.10.26

Olga Orozco. Ésa es tu pena

Ésa es tu pena. 
Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir si no existieras 
y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres que no vuelven. 
Colócala a la altura de tus ojos
y mira como irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda, 
o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós de los amantes, 
o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles. 
Si observas al trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima. 
Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve, 
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina del reverso del cielo. 
Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera. 
No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza en vez de olvido. 
Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras. 
No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas, 
aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido. 
No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre, 
no la gastes con nadie. 
Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia salvada del naufragio, 
sepúltala en tu pecho hasta el final, 
hasta la empuñadura. 


De "En el revés del cielo"
En "Poesía completa"
  

25.10.26

Leonor de Ovando. De la misma señora al mismo (Eugenio de Salazar) en respuesta de otro suyo

Pecho que tal concepto ha producido, 
la lengua que lo ha manifestado, 
la mano que escribió, me han declarado
que el dedo divinal os ha movido. 
  
Cómo pudiera un hombre no encendido
en el divino fuego, no abrasado, 
hacer aquel soneto celebrado
digno de ser en almas esculpido?
  
Al tiempo que lo vi quedé admirada, 
pensando si era cosa por ventura
en el sacro colegio fabricada. 
  
La pura santidad allí encerrada, 
el énfasis, primor de la escritura, 
me hizo pensar cosa no pensada. 


En "Las primeras poetisas en lengua castellana"
   

24.10.26

Patricia Crespo Alcalá. A ti te invoco...

A ti te invoco,
Silencio
que dominas la palabra. 
  
A ti te invoco, 
Palabra herida
que moribunda yaces
en la orilla de mis labios. 


Principio de "Cantos de la desesperanza"
   

23.10.26

Socorro Venegas. Nota de la autora

Cuando mi editor me pidió definir este libro me preguntó: «Memorias?, autobiografía?, ensayo?, ficción?». Yo pienso en este libro como un híbrido. Durante algún tiempo lo llamé el lhíbrido, pero mestizo es una palabra que lo define mejor; porque Leche de silencio puede tratarse de memorias poéticas, de un ensayo imperfecto, inestable, de una autobiografía imaginaria, una novela sin ficción, incluso una correspondencia, entendida como un intercambio emocional muy intenso. Soy una escritora mestiza, como todos lo somos al apropiarnos de distintas voces y corrientes. Esta última palabra me gusta porque la asocio con afluentes, eso soy: un río de voces, de sangre y memorias que me dan identidad. Aquí, y más adelante volveré a hacerlo, me pregunto si es necesario clasificar una escritura que quiere ser un gesto: el de poner una flor, por última vez, en el pecho de un amado. 


De "Leche de silencio"