Callarse no es justo
Hasta dónde hundirme en el desierto
para escribir más desnudo
más sencillo
más lejano
Cuando deje de ver mis caravanas
cuando todo arda en llamas tras mis huellas
cuando esté liberada
colmada de tormentas
cuando el desierto todo lo venza,
volveré a desentrañarme sobre una duna
y volveré a escribir las mil y una noches
para restablecer a Shahrazade.
En "Más allá de Sherezade.
Poesía contemporánea de Mujeres del Magreb. Volumen I.
Memoria, exilio e inmigración"
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