Por las grietas de nuestro edén avanza el enemigo de nuestro edén
Por las grietas de nuestros corazones avanza el plomo
Sucumbimos fuera de temporada, carentes de ceremonias.
En el oleaje de nuestro llanto, se extravían nuestras habilidades
Nos callamos
Nos afligimos
Cuántas veces hemos de morir?
Cuántas veces han de enterrarnos?
Como las hormigas
Caminamos... construimos... nos ocultamos
Y como las hormigas
Sucumbimos bajo los pies
Sin gritar, sin hablar.
Qué diminutos son mis dedos
Que embalsaman el mal en las hojas
Que me envuelven a mí misma...
Se expanden las grietas... se extravía nuestro sol
Y abiertos al plomo permanecerán nuestros corazones
En "Más allá de Sherezade. Poesía contemporánea de Mujeres del Magreb. Volumen I. Memoria, exilio e inmigración"
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