-no se rían- con el ropaje boscoso, blanco y negro,
de la ardilla listada. La criatura tintada,
blanqueada por el mimetismo con una reluciente
piel de cabra, es la guardiana del bosque. Con su
capa de armiño bien tintada de sepia, es
el tótem de la audacia. Una
forajida? si dulce rostro y sus fuertes pies van por ahí
con manto de cacique de paño de Chilcat.
Ella es su propia protección contra la polilla,
la pequeña y noble guerrera. Esa
piel de nutria que la cubre, el turón viviente,
detiene cualquier aguijón. Pues bien,
esta misma comadreja es juguetona,
y, como ella, sus colegas. Solo
las comadreja de bosque serán mis colegas.
De "Sin embargo"
En "Poesía completa"
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