10.10.21

Marie Luise Kaschnitz. Noviembre caluroso

Quien, nada más entrar, siente miedo ante las masas de artículos, ante las cálidas vaharadas tristes de los grandes almacenes, se queda en su barrio y busca hacia la noche, siempre hacia la noche, las tiendas condenadas a desaparecer. Allí se le conoce, se le saluda por su nombre. Las mujeres de los dueños de las tiendas están en el hospital, o los dueños mismos están en el hospital y la mujer informa, sí, le va mejor, sí, pronto vuelve a casa. Hojas en los árboles, hojas en el pavimento, niebla azul y, por encima de las casas de cuatro pisos (y, por tanto, bajas), sobresalen los palacios fantasmales de cien ojos de las aseguradoras.


De "Aún no está decidido"
        

9.10.21

María Negroni. Cuando escampe en tu mundo y aparezcas...

Cuando escampe en tu mundo y aparezcas
de mi voz por entre lo esquivo
empeñado en lograr que deje atrás
el verso que te hago y que me hago
y me traigas temblando entre los dedos
como una mariposa capturada
para acabar en tibia cucharita
en medio de la siesta veraniega


De "Andanza"
       

8.10.21

Ewa Lipska. Preguntas en una velada de autor

Señora su color favorito?
El día más feliz?
Que poema traspasó su imaginación?
Usted no tiene esperanza?
Usted nos asusta.
Por qué el cielo negro
y el tiempo muerto de un disparo?
Una mano vacía y un sombrero que navega por el mar?
Por qué un traje de novia
con una corona fúnebre?
Pasillos de hospital
en lugar de caminos silvestres?
Por qué pasado y no tiempo futuro?
Usted cree? No cree?
Usted nos asusta.
Huimos de Usted.

Intento detenerlos.
Van que vuelan directamente al fuego.



De "Fresas blancas"
         

7.10.21

Natalia Ginzburg. Existe una cierta uniformidad monótona...

Existe una cierta uniformidad monótona en los destinos de los hombres. Nuestras existencias se desarrollan según leyes antiguas e inmutables, según una cadencia propia, uniforme y antigua. Los sueños no se hacen nunca realidad, y en cuanto los vemos rotos, comprendemos de repente que las mayores alegrías de nuestra vida están fuera de la realidad. En cuanto vemos rotos nuestros sueños, nos consume la nostalgia por el tiempo en que bullían dentro de nosotros. Nuestra suerte transcurre en ese alternarse de esperanzas y nostalgias.


De "Invierno en los Abruzos"
En el libro "Las pequeñas virtudes"
        

6.10.21

Else Lasker-Schüler. Senna Hoy

Desde que reposas en la colina,
la tierra es dulce.
   
Donde vaya ahora sobre la punta de los pies
vagabundeo por caminos puros.
   
Oh, la muerte ha absorbido
las rosas de tu sangre.
   
Ya no tengo miedo
de morir.
   
He florecido sobre tu tumba
junto a los brotes de la enredadera.
   
Tus labios siempre me llamaron
y ahora mi nombre no conoce el camino de vuelta.


De "Un viejo tapiz tibetano"
    

5.10.21

Ana Blandiana. Sin ti...

Sin ti
El mundo me parece de repente más grande,
Más grande y sin sentido
Como una habitación sin amueblar
Como si se hubieran derrumbado 
Algunas paredes sin las cuales
Ya no puedo explicar
Cómo era antes,
Solo sé que no se ve nada
En el horizonte,
Aun sin entender, en realidad, qué es el horizonte.
Igual de ajeno al pasado, inútil,
Que al futuro limitado,
El presente no es para mí un regalo
Sino un secuestro.


De "Variaciones sobre un tema dado"
    

4.10.21

May Sarton. Diario de una soledad

15 de septiembre

Empiezo aquí. Está lloviendo. Por la ventana contemplo el arce, algunas de cuyas hojas se han puesto amarillas, y oigo a Punch, el loro, hablando solo, y la lluvia cosquilleando suavemente en las ventanas. Por primera vez en varias semanas, estoy aquí sola para retomar mi vida "real". Eso es lo extraño: que ni los amigos, ni siquiera los amores apasionados, son mi vida real, a menos que disponga de un tiempo a solas para explorar y descubrir cuándo está ocurriendo, o cuando ya ha ocurrido. La vida sería muy árida sin esas interrupciones que nos nutren y enloquecen, pero solo soy capaz de degustarlas por entero cuando estoy aquí sola, y la casa y yo reanudamos nuestras antiguas conversaciones.


Principio de "Diario de una soledad"
    

3.10.21

Silvia Monteser. Soneto a la muerte de Felipe III

No pases, huésped, no, para y admira
la pompa de este túmulo arrogante
y esa inscripción te informará elegante
que es lengua muda de esta excelsa pira.

Penetra el mármol y en centro mira
triste cadáver el cristiano atlante,
contra el hereje rayo fulminante,
que ya su imperio y majestad expira.

Aquí verás los triunfos por despojos
colgajos en el templo de la muerte,
donde huella la púrpura y cayado.

Mas si no son dos ríos tus dos ojos
no pares, huésped, no, para y advierte
que aquí vives y mueres retratado.


En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

2.10.21

Serafina Núñez. Canción y saludo

Te llego desde el tiempo
como un río cantando que entrara por tu pecho
con estrellas y peces;
para respirar bajo tu sueño
traigo la luz del mundo entre el cabello.

Y porque te he llegado
ya no se apagaran tus sienes
bajo las hojas secas de los otoños de la sangre,
no se te morirán pájaros en la boca,
ni caballos de sombra galoparán tu pulso.

Ahora, tendrás mi propia ignorancia,
mi propia sabiduría;
de una misma sonrisa quebraremos la noche,
y nos alumbrará una sola fecha.

Te he llegado desnudamente
sencillamente en mi delirio y en mi clima,
con mis árboles de silencio,
con mis paisajes de ceniza,
con este sol que me madura la garganta,
con mis ambiguos ruiseñores,
con mis flechas maniatadas que te buscan las venas,
con mis raíces y con mis olvidos...

Junto a tus ojos de verde lluvia tibia,
seré yo, como una ciudad de veleros a la aurora.

De "Vigilia y secreto"

1.10.21

Elizabeth Jane Howard. Una vez más...

Una vez más, limpió la nieve de la tumba de Sid; las campanillas de invierno estaban intactas y dejó la prímula junto a ellas. Normalmente, rezaba una breve oración por Sid; esta vez habló con ella.
-Voy a hacer lo que me dijiste, cariño. Voy a intentar seguir viviendo sin ti, como me pediste que hiciera. Nunca jamás te olvidaré. Siempre serás mi único amor. Fuiste muy valiente en la muerte, y es hora de que yo tenga un poco de valor para vivir. Empezaré por quedarme con Polly. Le escribiré esta noche.
Acarició la lápida que tenía grabado el nombre de Sid, sabiendo que aquello era otra despedida.
Pero siempre la llevaré en el corazón, pensó de camino a casa. Mi queridísima Sid.


De "Todo cambia"